¿QUÉ TIENEN QUE VER LOS JÓVENES RURALES CON MI COMIDA?
- elagroparche
- 9 oct 2025
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La edad promedio de los agricultores en el mundo es de 60 años. Ustedes dirán: ¿Ajá, y? En el mundo hay un montón de cifras impactantes sobre contaminación, cambio climático, inseguridad… Todas son terribles, pero tenemos que seguir viviendo, lo sé.
De todas maneras, les propongo que nos pongamos curiosos. Tengo la sospecha de que esa cifra de los 60 años es el punto de partida de una cadena de preguntas que terminarán por responder el título de este artículo.

Si yo le pregunto a la IA: "¿De dónde viene mi comida?", me responde: "La mayoría de la comida que consumen los colombianos, especialmente la de la canasta básica familiar, proviene de la producción agropecuaria nacional."
Entonces, como ya sabemos la edad promedio de los agricultores, le pregunto: "¿Qué sucederá cuando quienes producen esa comida actualmente dejen de poder hacerlo? Y me responde: “Disminución drástica de la producción nacional de alimentos.” Es decir, olvídense de la sabrosa y generosa variedad de alimentos a la que estamos acostumbrados. “Aumento de la dependencia de importaciones.” Es decir, nos tocaría comprar nuestra comidita a otros países y seríamos muy vulnerables frente a lo que pasara en el extranjero y en los mercados internacionales. “Aumento de los precios de los alimentos.” Esto traería inseguridad alimentaria y desnutrición.
Después también menciona “Desocupación y transformación del uso del suelo rural”, o sea, perderíamos biodiversidad asociada a los cultivos y toda la cultura del campo. “Pérdida de saberes ancestrales y cultura campesina” así como lo leen y “Mayor presión sobre las ciudades por la migración campo-ciudad”. El trancón y el caos en las vías es lo de menos, pero empiecen por ahí.
Pienso en una escena tipo ¿Dónde está Wally?, que representara todo lo que acabo de listar, y me parece que sería muy útil para ilustrar la problemática. Me imagino el mapa de Colombia, las zonas rurales llenas de tumbas, cultivos secos, hordas de personajitos con sombreros en fila india dirigiéndose hacia las cinco ciudades principales y unos iconitos de achira, cacao, tamales, pájaros, ardillas… con calaverita encima. Tendría unos barcos llenos de comida en las costas y montoneras de gente con los brazos estirados con billetes, tratando de que les vendieran anchetas con lo básico. Muchos personajitos con cara de hambre tocándose la barriga estarían distribuidos por todo el territorio.
Entonces sigo indagando: ¿Por qué pasaría esto? ¿Esos agricultores no tienen hijos que quieran heredar esas fincas y sus cultivos? Y me responde: “Muchos jóvenes rurales migran a las ciudades buscando mejores oportunidades educativas, de empleo y calidad de vida, ante la falta de incentivos claros en el campo.” Además añade: “La falta de modernización y tecnologías accesibles limita el atractivo del trabajo agrícola para ellos.”
La realidad es que en Colombia y en muchas partes del mundo, las diferencias entre los servicios de salud, educación, infraestructura, conectividad etc. en el campo y en la ciudad son abismales. Por ejemplo, solo el 48% de estudiantes rurales en Colombia permanecen en el sistema educativo, contra el 82% urbano. Según la Sociedad de Agricultores de Colombia, en vivienda, el 33.4% de hogares rurales carecen de acceso a fuentes de agua mejorada, frente al 2% urbano. Y así. Podemos seguir encontrando cifras como estas, horribles, que lo dejan a uno pensando pero desde un lugar de impotencia. Por eso los invito a que le paren bolas al Segundo Congreso Nacional de Juventudes del Sector Agropecuario: “Sembramos ciencia, cultivamos innovación”, que está organizando Agrosavia en Yopal el 28 y 29 de octubre, y a que cada vez que miren su plato de comida piensen en héroes como los que van a participar en ese evento, que se le están midiendo al reto del agro en Colombia a pesar de todas las adversidades.
Por un lado, es clave promover conversaciones entre ellos para entender qué los inspira a transformar sus territorios, pero por otro, sería sensato que como país decidiéramos apostarle a uno de nuestros mayores potenciales. No sé si han oído el chisme, pero la FAO considera a Colombia uno de los países con mayor potencial agrícola y nos cataloga como "despensa alimentaria del mundo".


Se trata de una crisis global, cada día hay menos personas que se dedican a la agricultura En US hay más agricultores de 75 años o más que menores de 35. Por lo que tiene mucho sentido tu publicación. https://www.linkedin.com/pulse/storm-gathering-american-agriculture-beth-ford-y2b5c/